ANSIEDAD, DEPRESIÓN, ESTRÉS Y OTROS PROBLEMAS DE LA CUARENTENA

Los miembros de la comunidad universitaria y la sociedad en pleno, estamos viviendo una situación bastante complicada y difícil a raíz del COVID19, nos ha obligado a estar en un periodo de cuarentena, cuyo fin es que nos cuidemos y evitar que el virus se propague y no se pueda controlar después, implica que nos preocupemos por nuestra salud, de nuestra familia y de todas aquellas personas con las que nos relacionamos; porque la salud es demasiado importante, sin ella no podemos conseguir lo que deseamos y depende de lo que hagamos todos juntos.  Este periodo de aislamiento ha cambiado nuestros hábitos  y estilos de vida cotidianos, generando en algunas personas: ansiedad, estrés,  ira, depresión, aburrimiento, roces entre las personas y otros problemas de salud, resultado del momento actual.

Ante esta realidad, es necesario hacernos una pregunta: ¿es el periodo de cuarentena el que genera estos problemas?, para algunos indudablemente que sí, otros pensamos de diferente manera, no es en si la cuarentena, sino la interpretación que hacemos de este fenómeno, producto indudablemente de un condicionamiento social, unido a nuestra cultura y a nuestros esquemas mentales que nos hemos ido repitiendo una y otra vez y se han ido convirtiendo en incuestionables. Por ejemplo, la depresión no la genera el hecho acontecido, sino como lo interpretamos, es el resultado de una serie de pensamientos intrusivos, erróneos, distorsionados y supuestamente verdaderos, los que hacen que nos sintamos tristes, sin ánimos, viendo la realidad como mala, castigadora y desdichada. Lo mismo ocurre con nuestros miedos, preocupaciones, estrés, nos anticipamos a lo que puede ocurrir pero pensando de una forma negativa y no de forma positiva que vendría a ser la correcta

Por tanto, muchos de los problemas, creo que los estamos haciendo nosotros mismos; es importante cambiar nuestros esquemas, la forma en la que vemos las cosas, esa visión tan sui géneris que tenemos acerca de los hechos que se van dando en la que impera ese criollismo que nos caracteriza, hace que sigamos actuando de la misma manera. En mi opinión, estos momentos nos pueden servir para que hagamos un análisis de muchos aspectos de nuestras vidas que de repente los hemos pensado y con tantas cosas que vienen a nuestra mente los hemos ido dejando de lado o las hicimos de una manera tan propia que a los ojos de las personas con quienes interactuamos no las ha satisfecho o dejaron un sabor amargo. Se me ocurre por ejemplo “les hemos dicho a los miembros de nuestra familia lo mucho que los amamos y que todo lo que hacemos es por su bienestar”, creo que ahora que estamos juntos es un momento para hacerlo y muchísimas otras cosas más, especialmente en cuanto a dirección y orientación.

Veamos algunas sugerencias para la época de cuarentena que nos queda y lo que también debemos observar para evitar contagiarnos del virus posteriormente:

  • Cambiemos nuestra forma de pensar, seamos positivos, alegres, optimistas, jocosos, esto va a pasar pronto; todos somos necesarios e imprescindibles en nuestra familia; el humor es importante, encontremos lo jocoso en esta enfermedad, la risa es buen remedio para el aburrimiento y estrés (como se extraña aquellas noches en la que los padres relataban sus vivencias, compartamos lo que estamos viviendo), podemos hacer tertulia en casa, por supuesto que sí y otras cosas más, utilicemos la tecnología nos puede ayudar tremendamente.

 

  • Dejar de lado la sobreinformación, especialmente aquella que en lugar de orientarnos nos perturba, creando miedos, ansiedad, estrés, impotencia por no poder controlar la situación y especialmente ahonda la preocupación por no contraer la enfermedad. No pasemos información en las redes sociales sin un análisis previo y lógico, generalmente compartimos lo que nos llega simplemente por hacerlo o costumbre, tampoco estemos pendientes de ella.

 

  • Relajarse, es importante respirar en forma pausada y profunda, hacer un poco de ejercicio no obstante lo reducida que puede ser nuestra vivienda, bailar, jugar, cantar, no olvidemos reír en todo momento, hagamos los momentos en casa sumamente agradables, difíciles de olvidar.

 

  • Utilicemos las redes sociales, el teléfono para comunicarnos con los miembros de la familia que estén distantes, conversemos acerca de cómo están pasando esta crisis, brindemos apoyo y fortaleza en todo momento, hagámosles saber que son importantes en nuestras vidas. Llamar a nuestros compañeros de trabajo, colegas, estudiantes si tenemos contacto, preocuparnos por ellos, por su salud, su familia, etc.

 

  • Hacer lo que hace tiempo hemos dejado de hacer por falta de tiempo o estrés del trabajo, leer libros, revistas u otros que son necesarios para ampliar nuestros conocimientos, practiquemos todo aquello que nos permitan un crecimiento personal.

 

  • Practiquemos la higiene personal como cuando vamos a muestra universidad, el hecho de quedarse en casa no significa descuidarse.

 

  • Es importante QUEDARNOS EN CASA cumpliendo las indicaciones por los expertos en salud, no de lo que creemos nosotros.

 

Y la última, cuidémonos para vernos apenas pase esta crisis, recordemos juntos podemos todo, aislados es un poco difícil.

 

Su psicólogo

Juan Durand Guzmán

Escuela Profesional de Psicología UNSAAC

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