LA UNSAAC Y LA DIRECCIÓN DESCONCENTRADA DE CULTURA DEL CUSCO UNEN FUERZAS PARA PROTEGER Y PONER EN VALOR EL PATRIMONIO CULTURAL DE LA REGIÓN
La Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco y la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, suscribieron un convenio de cooperación interinstitucional que abre una nueva etapa de trabajo conjunto en beneficio del patrimonio cultural de la región. El acuerdo fue firmado por el rector de la UNSAAC, Dr. Eleazar Crucinta Ugarte, y el director ejecutivo de la DDC Cusco, Econ. Diego Pajares Andonayre, en una ceremonia que reunió a representantes de ambas instituciones. Con esta firma, las dos entidades públicas que más directamente velan por la investigación, conservación y difusión del legado cultural cusqueño se comprometen a sumar capacidades y coordinar acciones de manera formal.
El convenio establece un marco de colaboración en áreas como la investigación arqueológica, la formación de profesionales especializados en gestión del patrimonio, la elaboración conjunta de proyectos de intervención en sitios históricos y la articulación entre la academia y la gestión pública del patrimonio. Para la UNSAAC, que cuenta con facultades y líneas de investigación directamente vinculadas a la arqueología, la historia y las ciencias sociales, esta alianza representa una oportunidad concreta de que el conocimiento generado en sus aulas y laboratorios llegue a tener impacto real en la conservación del patrimonio vivo de Cusco. Para la DDC, que administra sitios de importancia mundial como Machupicchu y la Red de Caminos Inka, contar con el respaldo técnico y científico de la principal universidad de la región fortalece su capacidad de respuesta ante los enormes desafíos que plantea la gestión de un patrimonio de esa envergadura.
«La UNSAAC nació en esta ciudad hace más de tres siglos y el Cusco es su razón de ser. Cuidar su patrimonio no es solo una responsabilidad de las entidades del Estado: es también una obligación universitaria», se destacó el rector de la UNSAAC al término del acto de suscripción. Ambas instituciones coincidieron en que este acuerdo es un punto de partida, y que los resultados concretos dependerán de la voluntad de trabajo conjunto que se mantenga en el tiempo.



